Bambi

María Fernandez
María Fernandez

En el bosque había una gran fiesta. El sonido del alboroto despertó al amigo Búho, quien voló y vio al ciervito recién nacido muy juntito a su madre. Esa mañana muy temprano, el conejito tambor estaba dando la noticia.

  • “¡Despierten! ¡Ya ha nacido el principito!”.

Todos los animales del bosque habían venido para conocer al pequeño ciervito. El Búho muy contento felicito a la madre y le pregunto:

  • “¿Qué nombre le vas poner?”.
  • “Bueno, creo que lo llamare Bambi”. Dijo la madre.

Tan pronto Bambi comenzó a mover sus piernitas, salió a explorar con sus amigos. Era muy feliz en el bosque. Tenía muchos amigos y su madre le enseñaba todas las cosas. Bambi escuchaba atentamente y hacia muchas preguntas.

Un día, vio un gran espacio abierto y corrió hacia allá.

  • “¡Bambi espera!”. Exclamo su madre
  • “Nunca debes salir a la pradera así. Hay muchos animales y puedes perderte”. Continúo diciendo su madre.

Después Bambi y su madre fueron hasta un estanque para beber un poco de agua. Se inclinó y se dio cuenta que otro ciervo se reflejaba en el agua. Bambi lo miro de nuevo y se escondió detrás de su madre.

  • “Es Falina, saluda Bambi”. Dijo su madre.

La madre tuvo que insistirle un poco, pero al cabo de unos minutos ya estaban jugando él y Falina en la pradera. De repente un sonido interrumpió el juego de los ciervitos. Era el Gran Príncipe del bosque un ciervo mucho más grande que ellos.

El gran ciervo lo miro fijamente y se marchó. Varios días después, Bambi despertó con mucho frio. Era el invierno que había llegado al bosque y le dijo a su mamá.

  • “¡Mamá, mira eso blanco que cubre los arboles! ¿Qué es?”.
  • “Eso es nieve Bambi”, dijo ella.

Bambi salió con su amigo Tambor el conejito a explorar por el bosque. Pasaron los días y la nieve siguió cayendo, cubriendo todo, pronto fue muy difícil conseguir alimentos. La madre de Bambi le enseño a mordisquear los árboles.

  • “Mamá, tengo hambre”. Dijo Bambi.
  • “Si, lo se hijo, pero no te preocupes el invierno no dura para siempre”. Contesto la madre.

Un día, salieron otra vez a buscar comida y se dieron cuenta que había hierba tierna creciendo nuevamente en el suelo. Estaban comiendo felices cuando de pronto algo asusto a la madre de Bambi, era un cazador.

  • “¡Corre Bambi, corre no mires atrás!”. Le grito su madre.

Bambi corrió lo más rápido que pudo y se escondió tras un arbusto. Muy asustado cuando salió del arbusto llamo a su madre pero no contestaba, Bambi estaba solo y comenzó a llorar.

  • “¿Mamá, ¿dónde estás? decía Bambi.

De repente, el Gran Príncipe del bosque apareció y le dijo:

  • “tu madre no volverá. El cazador se la ha llevado. Debes ser valiente. Vámonos hijo”. Le dijo el Gran Príncipe.

Así fue como Bambi se fue con su padre por la nieve. Pasaron los días y Bambi fue olvidando su tristeza. Cuando llego la primavera, ya Bambi era un ciervo joven. Una mañana cuando paseaba con su amigo Tambor se encontró otra vez con Falina, pero ya no era la misma. También se había convertido en una hermosa joven.

Pasaron los días, Bambi y Falina se enamoraron y ahora nada podía separarlos. Un día los cazadores habían vuelto al bosque. Los hombres causaron un incendio donde Bambi y su padre el Gran príncipe casi no logran escapar.

Afortunadamente los animales salieron todos a defender el bosque, los hombres huyeron y no volvieron más. En la siguiente primavera Bambi fue proclamado príncipe del bosque y vivió muy feliz con Falina, su padre y sus amigos.

Enlace del cuento: https://www.youtube.com/watch?v=P6R83-EahPM

 

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