El Minotauro y el Laberinto de Dédalo.

María Fernandez
María Fernandez

Era un hombre con la cabeza de un toro encerrado en un laberinto, cuenta la leyenda que Minos pidió a los Dioses Zeus y Poseidón, que lo ayudara a que su pueblo lo aclamara para tomar el reino de Creta, el cual, pertenecía a su padre que había muerto. El Dios del mar le correspondió concediéndole dicho deseo e hizo salir de las olas del mar, un hermoso toro blanco al que Minos tenía que sacrificar para ofrecerlo a los Dioses como agradecimiento por el favor cumplido. Al ver la hermosura del animal al que se le notaba tan celestial, Minos no quiso asesinarlo, entonces buscó otro toro blanco y lo sacrificó pensando que los Dioses ni siquiera lo notarían. Como es de suponerse los Dioses se enfurecieron por el engaño de Minos y lanzaron una maldición haciendo que su esposa Pasífae, sintiera una inmensa atracción sexual por el animal, al punto de intimar con el metiéndose en una vaca de madera para que el toro pudiese alcanzarla y de esta unión nació el minotauro Asterión.

Asterión evolucionaba poniéndose cada vez más agresivo y solo se alimentaba con carne humana cuando se volvió incontrolable, Dédalo un hábil artesano y arquitecto, construyó una obra estructural gigantesca con numerosos pasillos dirigidos a diferentes direcciones donde solo uno conduce al centro, lugar especifico donde se encontraba el minotauro, este lugar era llamado el laberinto de Dédalo. A la vez que encierran al Minotauro, los atenienses mataron al hijo del rey de Creta Androgeo y Minos les declaró la guerra resultando victorioso ante Atenas. El triunfo de Minos imponía varias condiciones para rendirse exigiendo un tributo donde 7 doncellas y 7 jóvenes fueran entregados como alimentos para el Minotauro, vagando perdidos en el laberinto hasta que la bestia los encontrara.

Teseo era un joven que tras ayudar a su padre Egeo contra los Palántidas surgió un deseo en él de liberar a su pueblo de la maldición de Minos, se ofreció como una de las ofrendas para la bestia con la intensión de destruirla cuando la encontrara. Teseo se enamoro de Ariadna la hija del rey quien decidió ayudar a Teseo con su aventura para que regresara a salvo, le entregó un carrete de hilo para que lo deshilara al entrar y encontrara el camino de regreso enrollándolo de nuevo.

Sin un relato preciso sobre el orden de cómo ocurrieron los hechos Teseo pudo acabar con la creatura y volver a salvo, se dice que Ariadna ingenió su plan con Dédalo y fue él quien le aconsejó que marcara su camino al entrar. También hay versiones que cuentan que Teseo mató al Monstruo clavándole una espada que fue entregada por Ariadna, lo único que se mantiene en cada relato es que fue ayudado por la princesa para conspirar contra Minos y matar al Minotauro.

Dédalo el arquitecto famoso que diseñó el laberinto también fabrico la vaca de madera donde Pasífae se unió sexualmente al Toro de Creta.

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