Historias de Disfraces

María Fernandez
María Fernandez

Buscando entre distintas fuentes de información, se ha podido llegar a la conclusión de que los disfraces tienen su origen en la Europa de los primeros siglos. Por un lado, se habla de los anglosajones, los cuales celebraban anualmente la venida de las almas del mas allá, a compartir un rato, un pequeño espacio temporal, con las personas que seguían vivas. En un intento por quedarse en este plano, estos espíritus visitantes podían tomar el cuerpo de la persona que más les gustara, con el fin de habitarlo y poder disfrutar una vez más de las ventajas de estar vivo con los sabores y sensaciones que solo pueden sentirse en este estado, por lo tanto, se hacía necesario distraer su atención de los cuerpos vivos, dándole a èstos una imagen menos invitante e interesante por medio de los disfraces.

En estos casos, se buscaba tener una imagen aterradora o asquerosa, por lo cual se utilizaban los trozos más raídos de tela, los más viejos y manchados, así como; maquillajes primitivos hechos con jugos de bayas y frutos del bosque, para simular sangre u otros fluidos que suelen salir de los cuerpos en descomposición.

Por otro lado, tenemos que los romanos imperiales también utilizaban disfraces, pero lo hacían obedeciendo a motivos muy distintos. En el caso de los latinos, estos celebraban, también anualmente, festividades llamadas Saturninas o Saturnales, las cuales tenían una duración que podía ir de los 3 días a la semana entera, en las cuales, las personas involucradas terminaban olvidando hasta su propia identidad, entrando en estados  producto de la ingesta de alcohol en grandes cantidades. En este caso, los disfraces se hicieron necesarios para proteger la identidad de ciertos personajes de la sociedad romana, te invitamos a consultar nuestra página web y disfrutar de información ilimitada acerca de este tema sobre esta indumentaria.

Los disfraces nos han acompañado desde nuestra infancia, hasta los días de la edad adulta, cambiando solo los estilos y materiales, conforme las épocas cambian y se renueva el repertorio de personajes y materia primas.

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