Lipolaser vs. Liposucción

María Fernandez
María Fernandez

Es cierto que el lipolaser ofrece una gran serie de ventajas frente a otras técnicas de eliminación de grasa, y que son, precisamente, esas ventajas las que están llevando a este sencillo procedimiento a ser uno de los más demandados en cuanto a cirugía estética menor se refiere. Sin embargo, ¿cuáles son lasdiferencias entre el lipolaser y la liposucción? Aquí encontrarás respuestas para que decidas cuál es la opción que realmente necesitas.

Lipolaser, más versátil, más rápido, y menos doloroso

En primer lugar, y, como es evidente, existe una clara diferencia entre ambas técnicas. El lipo-laser es mucho menos invasivo, y la intervención se lleva a cabo con una mayor rapidez, ya que al no tener que romper y absorber la grasa, el procedimiento se realiza en un lapso de tiempo mucho más corto.

Por otro lado, el lipo-láser permite una mayor versatilidad en cuanto a las zonas que pueden tratarse. La liposucción es una técnica que requiere de una gran maquinaria y unos instrumentos que no siempre permiten trabajar en aquellos lugares que desearíamos. Sin embargo, con el lipo laser, al tratarse de una fina cánula de apenas 2 mm de grosor introducida por unas incisiones igual de pequeñas, se puede actuar en zonas a donde los instrumentos utilizados en la liposucción no pueden acceder.

Un tercer punto a favor del lipolaser, es que el resultado es siempre inmejorable, en lo que a firmeza cutánea se refiere. Al cauterizar las venas al tiempo que se licua la grasa, el cuerpo genera colágeno, que utiliza para reafirmar la piel de forma natural. De esta forma, se evita la flacidez característica de las liposucciones y que tan antiestética resulta.

Por supuesto, la invisibilidad de las incisiones, es un gran punto a favor del lipolaser. La liposucción siempre deja cicatrices que provocan que el cuerpo nada tenga que ver con aquella imagen de perfección que la paciente tenía en mente al someterse a la cirugía. Eso no ocurre con el lipo-laser: las incisiones son imperceptibles aun en ropa interior.

Por último, y no menos importante, no requiere ni hospitalización ni procedimientos anestésicos mayores, lo que conlleva que el riesgo de la operación se minimice. Además, es una técnica que apenas requiere posoperatorio o periodo de convalecencia (como sí ocurre con la liposucción), y que conlleva una recuperación más rápida y menor dolor, permitiendo la reincorporación a la rutina diaria en 24 horas.

Sin embargo, cabe destacar que el lipolaser no sustituye a una liposucción si lo que estamos buscando es eliminar grandes cantidades de zonas como el abdomen. En esos casos, es recomendable la liposucción, ya que, a la hora de retirar grandes cúmulos de grasa, resulta una intervención más provechosa.

Deseamos que, ahora que sabes para qué casos es recomendable cada una de las técnicas,  te resulte más sencillo escoger la opción que más se adecua a tus necesidades. Nosotros te invitamos a que revises nuestra sección acerca de los requisitos del lipolaser.

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