Pollo al ajillo con vino tinto

María Fernandez
María Fernandez

En el ámbito culinario existen muchas formas y modalidades de preparar un buen pollo. En esta ocasión se encuentra el pollo al ajillo como plato principal para la elaboración de esta receta. Ciertamente este es un plato tradicional, aunque no está demás salirse de lo cotidiano y utilizar el vino tinto que sin duda le dará un toque extra.

Una de las ventajas que ofrece este platillo es que sin importar la época del año es ideal para momentos especiales o una comida más dentro de la agobiante rutina. Sin importar el lugar, hace posible que pueda ingerirse caliente o frio sin alterar su sabor. Es por ello sin importar que se esté realizando un paseo a un parque o playa, será el mejor compañero en las aventuras.

En España es un platillo enteramente tradicional, dentro de sus regiones es común ver su preparación, desde estilos diferentes. La mayoría de los ciudadanos conocen este plato desde que tienen uso de razón y es el preferido de muchos. A continuación aprenderás a preparar un pollo al ajillo con vino tinto, diferente y al mismo tiempo de la forma más sencilla posible.

Ingredientes:

  • 1 pollo troceado
  • 4 patatas
  • 8 dientes de ajo
  • 1 vaso de vino tinto
  • El zumo de ½ limon
  • 10 gramos de perejil
  • Sal y pimienta al gusto
  • 50 gramos de aceite de oliva

Preparación:

Paso 1:

Tomar las patatas y pelarlas completamente para luego lavarlas muy bien. Trocearlas en dados más o menos grandes para colocarlas en un sartén hondo a freírlas. Salarlas y cocinarlas a fuego medio bajo hasta que tomen un color ligeramente dorado.

Paso 2:

Colocar el pollo en un recipiente amplio, donde sea fácil salpimentarlo y moverlo bien para que la sal y la pimienta se distribuya equitativamente en todo el pollo.

Paso 3:

Freír el pollo en una olla o sartén amplio para que este tenga el espacio suficiente y su cocción sea uniforme, la intención es que este tenga el espacio necesario durante el proceso y así conservar las piezas enteras.

Paso 4:

Pelar y trocear el ajo en láminas no tan finas. Debe tomarse en cuenta que de hacerlo de esta forma, el ajo pude quemarse y no servirá para la preparación del pollo al ajillo. Después de haber troceado el ajo, incorporarlo al pollo mientras sigue el proceso de cocción del mismo.

Paso 5:

Cuando el ajo comienza a tomar color, se debe incorporar el zumo de ½ limon. Mover la preparación con una paleta de madera y procurar despegar aquello ingredientes que están en el fondo, a esta técnica se le conoce como desglasar. Luego se procede a incorporar el vino tinto y desglasar nuevamente. Dejar que este se reduzca por algunos minutos para que pierda su contenido de alcohol.

Paso 6:

Retirar las patatas del fuego y escurrir el aceite. Cuando el vino tinto ya haya reducido lo suficiente se deben añadir a la preparación más los 10 gramos de perejil presentes en la receta. Remover y retirar del fuego. De este modo el platillo ya está listo.

La preparación clásica del pollo al ajillo con vino tinto, se le pueden incorporar algunos ingredientes extras como las patatas. De este modo se puede notar, como variar el platillo sin tener conocimientos culinarios especializados o de alta cocina. Al ya estar presentado de esta forma no es necesario complementar el pollo con algún contorno extra.

Asi como ha sido preparado con patatas, estas pueden suprimirse para presentarlo con vegetales, champiñones, arroz o algún tipo de ensaladas ajustándose a los gustos de cada uno.

 

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