Pollo al ajillo en la plancha

María Fernandez
María Fernandez

Las recetas tradicionales cada vez son más modificadas para hacerlas un poco más sana, el caso más común es el de cocer los alimentos a la plancha, como sucede con el pollo al ajillo en la plancha.

Esta receta, a pesar de ser una adaptación un tanto más saludable de lo que sería el pollo al ajillo, no deja de tener su esencia que es el sabor del ajo fusionado por una grasa, en este caso, el aceite es sustituido por mantequilla o margarina.

Si se desea incorporar el sabor original, se puede elaborar como tradicionalmente se prepara, es decir con aceite. Sin embargo, el objetivo de esta receta es llevarlo al plano más saludable posible sin perder la esencia de los sabores que conforman este platillo.

Es importante recalcar que este plato puede ser acompañado con cualquier tipo de guarnición, sea por el lado saludable, o por lo carbohidratos tradicionales de acompañamiento como lo son las patatas.

El pollo al ajillo en la plancha, además de ser mucho más saludable que la receta tradicional, es muchísimo más sencillo de elaborar, puesto que solo necesitan pocos ingredientes. A esta receta se le pueden incorporar vegetales de su preferencia para fusionar texturas y sabores.

Para elaborar el pollo al ajillo en la plancha solo se necesita:

  • 1 milanesa de pollo
  • 60gr de mantequilla o margarina
  • 3 dientes de ajo
  • 50ml de vino blanco
  • 50ml de caldo de pollo
  • 3gr de tomillo fresco
  • Sal y pimienta al gusto
  • 2 ramitas de perejil para decorar

Es importante aclarar que, si no se posee caldo de pollo, se puede sustituir por agua. El caldo de pollo puede ser saborizado con diferentes verduras como cebolla, ají dulce, etc.

La milanesa se debe limpiar, y sazonarla con la sal, la pimienta y el tomillo, esta hierba se puede sustituir por romero u orégano, ya que le aportan un sabor y olor característico a la preparación. Se cocina a la plancha hasta que esté lista, y se reserva.

Se cortan los dientes de ajo en brunoise o lo que es lo mismo, en cubos muy pequeños. En una sartén se coloca la mantequilla o margarina hasta que se derrita a fuego medio, esta se debe vigilar porque se quema muy rápido. A penas se derrita, se agrega el ajo picado y se saltea por 5 minutos aproximadamente.

Si se desea un sabor de ajo mucho más pronunciado se pueden agregar hasta 5 dientes de ajo, en este punto se puede agregar un poco de perejil finamente picado. Luego del procedimiento anterior, se le agrega el vino y se espera a que evapore el alcohol para incorporar el caldo de pollo.

Se espera a que alcance el punto de ebullición y el líquido se reduzca un poco hasta formar una salsa ligera. Se sirve la milanesa de pollo y se baña con esta salsa al ajillo. Si el perejil no se incorporó con el ajo, se agrega después de bañar la milanesa. Una receta sencilla preparada en menos de 30 minutos.

El objetivo principal de esta receta es presentarla lo más saludable posible, sin embargo, si se desea que la salsa al ajillo tenga un poco más de consistencia y espesor, se le pueden agregar 10gr de harina de trigo o fécula de maíz disueltas en el caldo de pollo.

Cabe destacar que al momento de realizar la salsa, se pueden incorporar muchos ingredientes adicionales como frutos secos, cebolla, pimientos, entre otros, para aportarle más sabor, sin embargo, el planteamiento principal es obtener una receta básica que se pueda modificar a gusto.

 

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