Pollo al ajillo guisado

María Fernandez
María Fernandez

El pollo al ajillo guisado se ha convertido sin duda alguna en un clásico de las cocinas tradicionales, tanto así que es imposible visitar un restaurante y no encontrar esta excelente receta.

El pollo es un ingrediente con el que frecuentemente cuentan muchas recetas en muchos países. Hay una variedad muy amplia para prepararlo, siempre variará según el gusto.

Pollo asado, en salsa, frito, gratinado, al horno, con zanahoria, papas, y un sinfín de complementos con los que se pueden acompañar para consentir el paladar. El pollo sigue siendo el protagonista de muchos platos principales en numerosas ocasiones especiales.

Una de las recetas más fáciles para hacer en casa es el pollo al ajillo guisado. Como inicialmente mencionamos, esta receta se ha vuelto una de las favoritas por muchos, y es que realmente su preparación es muy sencilla y probablemente cada uno de los ingredientes que acompañan al pollo en esta ocasión, se tendrán en el refrigerador.

El pollo al ajillo guisado es perfecto para hacerse en una reunión familiar o con amigos, cada uno de los invitados se quedarán encantados y probablemente algunos de ellos se chuparán los dedos a escondidas de lo bien que sabrá su guiso.

Así que si estás preguntándote cómo y con qué se hace esta exquisitez, a continuación dejaremos todo lo que debes saber para preparar esta excelente receta que dejará a más de uno deseando más.

Ingredientes

Como es obvio, lo primordial para preparar esta receta es

1 Pollo.

10 dientes de ajos

5 vasos de vino blanco

5 cucharadas de aceite de oliva

Romero y tomillo al gusto

Sal y pimienta al gusto

Cilantro o perejil (si se desea)

Preparación

Conseguir el ingrediente estrella será sencillo, una vez que llegues a la carnicería, hay dos opciones:

Comprar el pollo entero.

Pedirle al carnicero que lo trocee para mayor facilidad.

Hay personas que prefieren cortarlo por sí mismos. La piel del pollo puede dejarse o eliminarse por completo, esto siempre va a depender del gusto personal.

Una vez que se tengan los trozos de pollo, deberá sazonar cada uno de los pedazos con pimienta y sal según el gusto, además también podrá agregarle tomillo y romero para un mejor sabor.

Se deberá tomar un recipiente donde quepa todo el pollo picado. Es allí donde se colocarán las 5 cucharadas de aceite de oliva. La temperatura debe ser media.

En el mismo aceite se deberá agregar los 10 dientes de ajos desnudos.

Con una temperatura media, se deberán sacar los dientes de ajos después de 5 a 7 minutos, justamente cuando se note que los ajos están dorados.

Después de haber trasladado los ajos sofreídos a un recipiente pequeños, se procederá a integrar los trozos de pollos al aceite.

Es importante que se dejen los pequeños restos de ajos en el recipiente para que estos se adhieran a los trozos de pollos y se consiga un mejor sabor.

A una temperatura más alta se deberá dejar el pollo hasta que esté completamente cocido. Es necesario estar pendiente de cada trozo para que no se queme.

Una vez que el pollo esté listo se deberá cambiar de recipiente por uno más grande. Se procede a agregar el aceite anterior pero esta vez acompañado de los dientes de ajos dorados y los 5 vasos de vino blanco.

Se debe esperar unos 15 minutos para que todos los ingredientes se mezclen y el guiso tome una mejor consistencia.

A continuación se sirve en un plato preferiblemente blanco para una mejor presentación y finalmente se podrá colocar unas pequeñas hojas de cilantro o perejil por encima de los trozos de pollo.

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *