Receta clásica de Pollo al Ajillo

María Fernandez
María Fernandez

Todos saben del delicioso sabor y olor que tiene un buen plato de pollo al ajillo, pero pocas personas saben lo fácil qué es prepararlo y suelen pagar por comerlo en restaurantes.

Por eso, a continuación, se te mostrará cómo realizar un tradicional plato de pollo al ajillo, para que aprendas a realizarlo en la comodidad de tu hogar.

Imagen extraída de: Youtube.

Algunos datos curiosos del pollo al ajillo.

  • Es un plato tradicional de la cocina de España, que, como su nombre lo indica, la estrella del plato debe ser el pollo.
  • Puede servirse frío o caliente, sin embargo, en la mayor parte de los restaurantes de España se sirve recién salido de la sartén.
  • Tiene variantes de partes especializadas, es decir, alas de pollo al ajillo, muslos de pollo al ajillo y hasta pechugas de pollo al ajillo.
  • En México, donde este plato a cobrado bastante popularidad, se le conoce como pollo al ajillo con chiles, ya que éste último (el chile) es un ingrediente indispensable en la cocina mexicana.
  • En España no necesitas trocear tú mismo el pollo, este plato es tan popular que al ir directamente a la carnicería sólo tendrás que decirle que te ponga el pollo “para hacerlo al ajillo”
  • Para los españoles es un plato tan típico que en sus restaurantes puedes encontrarlo en dos variantes: como una sugerencia en la mesa, es decir, como un plato más de la carta o como una tapa, que es una suerte de entrada o acompañamiento para las bebidas.

Aspectos para tener en cuenta al escoger el pollo.

  • Si quieres escoger el mejor pollo para este plato debes asegurarte de que su color sea uniforme, sin ninguna clase de manchas, entre blanco y un ligero amarillo.
  • No es un requisito que el pollo no tenga la piel, pero el plato será más saludable si suprimes ésta de la preparación.
  • Cualquier corte del pollo te servirá para esta preparación, desde los muslos, la pechuga, las alas o hasta el propio pollo entero picado en trozos.

Ingredientes para un buen pollo al ajillo.

Antes de ver los ingredientes, ten en cuenta que la siguiente receta está pensada para cuatro personas.

Ingredientes:

  • 1.500 gramos de pollo troceado, enjuagado y sin piel.
  • Entre 7 y 8 dientes de ajo (dependerá del tamaño de cada diente, si son grandes con 6 estará bien, si son pequeño necesitarás 8)
  • Aceite de oliva, preferiblemente extra virgen, cantidad necesaria (normalmente una taza o 200cc)
  • 90 gramos de harina de trigo común.
  • 200 ml de vino blanco.
  • 2 hojas de laurel.
  • 15 gramos de romero fresco.
  • Tomillo al gusto.
  • 15 gramos de sal.
  • 15 gramos de pimiento negra molida.
  • 15 gramos de cilantro o perejil.

Preparación del pollo al ajillo.

Paso 1: lava el pollo y retírale la piel, excepto en las alas, ya que esto le dará un toque más crocante. Sino pediste que te trocearán el pollo en la carnicería, hazlo.

Paso 2: pon todo el pollo en un bol y añade la sal, la pimienta, el tomillo, el romero y la harina. Revuelve para integrar todo y deja reposar unos cinco minutos.

Paso 3: en una cazuela bastante ancha añade el aceite de oliva y de inmediato los ajos sin pelear; cocinarás todo a fuego medio, asegurándote de que los ajos sólo se doren, no se quemen. Cuando tengan un color caramelizados ¡los retirarás del fuego! Y reservarás aparte.

Paso 4: añade tu pollo troceado a la cazuela con el aceite que fue aromatizado con los ajos, añade junto a ello las hojas de laurel y asegúrate que quede bien frito, no sellado.

Para ello deberás darles vuelta constantemente durante 15 y 25 minutos, dependiendo del tamaño del trozo del pollo.

Paso 5: cuando se esté seguro de que el pollo está prácticamente listo es el momento de retirar el exceso de aceite, añadir los ajos que se habían retirado para reservarlos y añadir, despacio, los 200 cc de vino blanco.

Aquí es importante que recuerdes que el vino más recomendado o usado es el jerez, porque aparte de ser un vino blanco, otorga un sabor dulzón al pollo.

Paso 6: se cocinará todo hasta que el vino prácticamente se haya reducido por completo. Luego retirarás la sartén del fuego y procederás a servir. Ya en el plato, añadirás cilantro o perejil, según tu preferencia.

¡Un extra! Si quieres añadirle verdadero sabor al plato ¡no olvides añadir por encima algo de la salsa que sobrará en la cazuela! De hecho, incluso es recomendable anexar un trozo de pan para que el afortunado pueda disfrutar de su sabor al empaparlo en ella.

Imagen extraída de: Youtube.

¿Con qué guarniciones se sirve el pollo al ajillo?

El pollo al ajillo es un plato rápido y básico de la cocina española, por lo que sus guarniciones no serán para nada complicadas, normalmente lo hallarás con patatas fritas, arroz blanco, puré de patatas, champiñones o hasta patatas panaderas.

También se sirve con ensaladas mixtas, aliñada con limón, aceite y vinagre.

Preguntas que surgen al preparar la receta.

¿Tiene que ser exclusivamente vino blanco?

Sí, pero el tipo de vino, como ya se mencionó más arriba puede ser de la marca de tu preferencia, sin embargo, el tradicional Jerez es el gran favorito de este plato.

¿Los niños puede comerlo?

Es uno de sus favoritos, pero esta pregunta suele surgir porque la receta usa alcohol, sin embargo: que quede claro, el alcohol se evapora durante la cocción, por lo que cualquier persona puede consumirlo.

¿Pollo deshuesado?

Es el mejor si vas a preparar este plato para llevártelo de comida al trabajo o para niños pequeños, ya que así quién lo consuma no deberá estar pendiente de los huesos pequeños o sufrirá si muerde alguno.

¿Y cómo lo servimos?

Pones varios trozos del pollo al ajillo, rocías con algo de la salsa de la cazuela y pones la guarnición de tu preferencia. Este plato ¡no necesita nada más!

Y lo mejor es que si quieres guardarnos en la nevera para el día siguiente ¡no perderá sabor ni suavidad!

¿Qué te ha parecido? ¿te animarías a hacer esta deliciosa receta de pollo al ajillo?

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *