Temor a la cita medica a la hora de adelgazar

María Fernandez
María Fernandez

Muchas personas abandonan su plan de adelgazamiento por temor a la cita médica. Esto es así porque generalmente sienten vergüenza frente al especialista como consecuencia de no haber podido alcanzar los resultados propuestos en relación con la cantidad de peso a bajar.

Dicha situación tiene una explicación lógica y reside en la relación que se establece entre el paciente y el experto.

En la mayoría de los casos, el individuo que desea adelgazar deposita en el profesional la responsabilidad de revertir su situación, cuando la realidad es que el tratamiento para el sobrepeso y la obesidad depende directamente de los hábitos que tenga el paciente.

A continuación, brindaremos una serie de consejos para afrontar este miedo y saber cómo actuar ante un tratamiento ambulatorio para perder esos indeseables kilos de más.

En numerosas ocasiones, los pacientes que comienzan un tratamiento para bajar de peso consideran que el nutricionista es capaz de controlar la situación, aunque ellos realmente no tengan la capacidad para afrontarla.

Como consecuencia de esto, si el procedimiento falla, suelen responsabilizar del fracaso a la prescripción médica y no a los inconvenientes personales para consumar el proceso.

Además, cabe señalar que muchas veces la personas que desean adelgazar notan que no son capaces de cumplir las reglas de restricción alimentarias que les imponen, razón por la cual sienten vergüenza y abandonan las consultas con el especialista.

Los individuos que más padecen esta situación son los que tienen personalidades dependientes. Se trata de personas que buscan constantemente aceptación y valoración por parte de terceros, con el propósito de sentirse seguros.

Asimismo, es bueno mencionar que generalmente el promedio de abandono de las dietas para adelgazar cuando no se logran los resultados esperados es de tres a cuatro semanas.

Si alguna persona cercana a tí padece sobrepeso u obesidad, es necesario que actúes de la mejor manera posible para evitar que abandone el tratamiento ambulatorio.

He aquí algunas recomendaciones útiles que puedes tener en cuenta para saber cómo manejarte en una situación como esta:

  • No presionar a la persona. La obesidad es una enfermedad contra la que hay que luchar toda la vida, razón por la cual es esencial ayudar al afectado a cambiar sus hábitos y a lograr cambios que tengan duración en el largo plazo.
  • No condenar y acusar a la persona cuando caiga en la tentación de comer. Lo ideal es acompañar al paciente y colaborar con él de distintas maneras, como por ejemplo teniendo una alimentación saludable o retirando de su vista aquellos bocadillos con demasiadas calorías.
  • Interesarse por la enfermedad que padece la persona. Es bueno acompañarla a sus consultas con el especialista y ayudarla en todo lo que sea necesario para que pueda cumplir su objetivo.

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