Cómo blanquear los dientes de forma casera

María Fernandez
María Fernandez

Si tu sonrisa está manchada o amarillenta y te gustaría saber cómo blanquear los dientes de forma casera y barata en este artículo encontrarás algunos consejos.

En primer lugar, es muy importante que te cepilles los dientes como mínimo 2 veces al día, y siempre que pueda ser después de todas las comidas. Si no lo haces 2 veces diarias no te servirá de nada aplicar los trucos que aquí explicamos sobre cómo blanquear los dientes, ya que en poco tiempo volverán a su color original.

También debes tener en cuenta que el café y el tabaco producen manchas muy difíciles de eliminar, así que deberás moderar su consumo en la medida de lo posible e intentar cepillarte los dientes siempre después de tomar café o de fumarte un cigarrillo.

Cómo blanquear los dientes con sal fina y limón

Este es uno de los remedios caseros más fáciles de aplicar y más efectivos. Debes mezclar en un recipiente pequeño una cucharadita de sal fina y zumo de limón. Irás aplicando el limón gota a gota hasta que se forme una pasta.

Una vez tengas la pasta, la colocas en el cepillo y lo pasas por cada diente uno a uno, poniendo especial énfasis en aquellas zonas manchadas que quieras mejorar. Intenta evitar cepillar las encías con esta mezcla, ya que su efecto abrasivo y ácido podría irritarlas y causar picores.

Cómo blanquear los dientes con bicarbonato y limón

Esta receta es muy similar a la anterior pero sustituyendo la sal fina por el bicarbonato. Si ya tienes los dientes de color blanco pero te gustaría mantenerlos así a largo plazo sin necesidad de tratamientos tan abrasivos, lo que puedes hacer es mezclar el bicarbonato y el limón con tu pasta habitual y utilizarla diariamente. De este modo su efecto será el mismo pero a una escala muy inferior, lo que servirá para mantener el blanco de los dientes una vez ya lo hayas obtenido.

Cómo blanquear los dientes con pulpa de fresa

Éste es el último de los métodos caseros para blanquear los dientes de los que hablaremos hoy. Las fresas si te fijas notarás que tienen unos granitos de color negro, los cuales serán los encargados de pulir tus dientes y devolverles su blanco natural.

Debes tomar una fresa y aplastarla con un tenedor o con una cuchara hasta formar una pasta. A continuación la colocas en el cepillo de dientes y te los cepillas como si estuvieras usando tu pasta dentífrica habitual. Lo bueno de este remedio es que su sabor es mucho mejor que el de los otros que hemos mostrado. Sin embargo, una vez acabes recomendamos lavar los dientes con tu pasta habitual o glopear durante 1 minuto con enjuague bucal, puesto que la fructosa que contienen las fresas podría quedarse en tus dientes y provocar caries como si fuera azúcar.

Si utilizas alguno de estos métodos de forma habitual verás como en unas pocas semanas el color de tus dientes será cada vez más blanco y las manchas desaparecerán. Una vez obtengas la sonrisa del color que deseas, recomendamos que uses la mezcla de bicarbonato y limón con tu pasta de dientes normal para mantener el color y evitar que vuelvan las manchas.

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